Chayo QEPD fue una mujer sabia y bruja. Conocía acerca de medicina, pero también hacía limpias y curaba el mal de ojo. Profesaba una cuasireligión basada en lo que sabía o presentía. La voz de la experiencia decía que las malas rachas siempre vienen en tres tiempos y empíricamente he comprobado que es cierto. En mi vida su palabra se cumple todavía, siempre.
Il Primo Piatto
Me lancé al parque –sola y sin decirle a nadie- una tarde entre semana con dos cosas. Una ripstik prestada y las extremas ganas de treparme y andar en ella. Pensé en el equipo adicional que sugería el video tutorial que me chuté a medias en fast-forward y me dije a mi misma- yo no lo necesito. Luego pensé- eso del protective gear es para la gente más hard core. Apenas estoy aprendiendo. Ni modo que salga envuelta en esponjas. El estilo es lo último que se pierde.
Acomódala de ladito. Pie izquierdo al frente. Impulsas con el derecho. Ya estás arriba- ahora... la cadera a un lado, luego al otro. Abunda la torpeza. No importa, cincuenta veces arriba, tienes que poder. A ver, otra vez. Dobla las rodillas. Mueve el pie de atrás.
En mi intensiva hora y media de work out, agoté mi capacidad de contar las veces que perdía el balance y me veía obligada a empezar de nuevo -bien cool- frente a algunos intrigados espectadores con edad promedio de 5 años. Pero luego, en uno de esos intentos, logré esquivar un triciclo y di vuelta, arrancando en la subidita despacio pero constante, con vuelo en la bajada. Otra vuelta y otra más. Estoy volando.
En principio, mi intención era aprender a andar en la ripstik para poder enseñarle a mi hijo cómo hacerlo. Namás que después del rush de adrenalina, mientras recuperaba el aliento y un pulso decente, me entró un fuerte sentimiento de total satisfacción; y desde ese momento adopté con pasión un nuevo hobby.
Me vine a dar cuenta un poco tarde que la fricción es un elemento importante. No es lo mismo una pista lisa, preparada para recibir objetos que se mueven sobre pequeñas ruedas (en la que regularmente ensayo) que la superficie de un estacionamiento. Sí, ese pavimento que tiene trazos de aceite a la Pollock y parches de grava suelta. What was I thinking? Wouldn’t you like to know...
Yo sentía que dominaba la patineta lo suficiente para usarla ahí, ¿porqué no? Ahí viene la subidita, planeando en la bajadita...it’s killing me and taking control... vuelta y regreso. Me sentía cómoda y segura con la velocidad, agarrando vuelito cuando de repente la patineta decide -sin mi permiso y obviamente sin avisar- pararse en seco y mi cuerpo, expulsado a unos buenos tres metros de la misma cayó del lado izquierdo, por partes. El orden, según la escala de dolor posterior: muñeca, cadera, hombro y brazo superior. Hasta el cachete fue a dar al piso, más sólo para recibir en forma de impresión un poco del asfalto.
La mayoría de los golpes se borraron instantáneamente con el baño de Ciel. El único que se quedó grabado fue el moretón en mi cadera. Una mancha más grande que mi mano que mantuve durante un par de semanas; hasta que el agua de mar acabó por diluir los tonos violetas en su enteridad, dejando en mí varios aprendizajes:
resignación- no tengo control de todo
lógica- para cada acción hay una reacción
perseverancia- tengo que levantarme y volverme a subir
paciencia- el tiempo se encarga de sanar heridas
sentido común- necesito protective gear
Ahora que soy un poquito más extreme, he cedido con gusto (y por necesidad) a las muñequeras, coderas y rodilleras a d q u i r i e n d o (para mi sorpresa, no perdiendo) un estilo diferente.
Hasta ese momento, ignoraba la posibilidad de que había inaugurado una mala racha. Luego llegó el segundo tiempo...
9.25.2009
9.08.2009
Nula indiferencia
¿Qué puedo decirte ahora que no sepas ya? Junto a ti he vivido inmersa en ocasiones y en otras a flote. El tiempo ha revelado una gama impresionante de tus colores. En ti he descubierto mucho de quién soy y en ti busco quien quiero ser. Me robo tu energía de repente, y a ti nunca parece faltarte. Abuso de tu confianza, te pido ayuda, asilo, refugio. También tengo temor de ti. De necesitarte, hablarte y escucharte. Tu paz me parece terrenalmente inalcanzable. Te amo, te admiro, te quiero, te estimo, te respeto.
Odio que siempre tengas la razón. El poder de hacerme reír y llorar. Que no estés cerca de mi o conmigo. Pero más que nada que no te puedo odiar, porque en el momento en el que pienso que te odio, te vuelvo a amar.
Odio que siempre tengas la razón. El poder de hacerme reír y llorar. Que no estés cerca de mi o conmigo. Pero más que nada que no te puedo odiar, porque en el momento en el que pienso que te odio, te vuelvo a amar.
9.04.2009
Todos mis Santos
Bobby
Estamos sentados sobre los zapatos de tu mamá. Te escondes bajo su falda mientras esperamos ser encontrados y en ese silencio tu mano encuentra mis labios y los acerca a los tuyos. Esto es nuevo para mí.
Mi alma gemela
Quisiera negarme, porque así se juega el juego. Pero te quiero tanto. Te soy poco interesante, ya que me conoces demasiado- a pesar de eso, te gusto. ¿Será por eso que te quiero y eso lo que necesito? ¿gustarte y quererte? y tú, ¿qué quieres de mi? Quédate conmigo. Siempre tuya, hasta que tú o yo elijamos lo contrario.
Carlos
Jugábamos a que éramos amigos. Me separabas mi lugar, no poníamos atención en clase. Te consolé tus tragedias mientras tú querías empatarlas con las mías. Platicamos y compartimos- todo decente. De repente me confiesas la implosión. El tú y yo que no puede ser porque estoy ligada a un tipazo, quien fue primero que yo, tu amigo. A pesar de tus chantajes, no será.
Javier
Me buscaste hasta que te cansaste. Y luego te rendiste. Peor para el sol. Me quisiste, más no lo suficiente para compartirme y como aquel perro de la fábula ante su reflejo en el agua se te fueron las 2 cosas que pensaste que tenías y te quedaste solo. Lo lamento.
Alberto
Mi maestro preferido. El chambelán más guapo que la quinceañera pueda pedir. Casado, tres hijos. Ninguno con la sensibilidad, la mirada o la sonrisa. Me encanta ser esa semilla que masticas ocasionalmente. Recuerdo la escena breve de cuando te tuve y sonrío.
Ignacio
Elegiste mi voz y trabajé para ti. Te hice brillar ante tus superiores y vendiste más de lo que creías posible por la calidez de mi tono. Cuando tus ojos llegaron a donde estaban tus oídos te llevaste la sorpresa de que fuera tu compañera de escuela y me enteras de que nunca me habías realmente escuchado.
Joaquín
Flaco, ojeroso, cansado y sin ilusiones. Me enternece tu trato, tu mirada y el gesto de las flores que recibe tu mujer cada vez que de ella te vas. Esa belleza a la que le perteneces, con todo y marbete. Nadie se preocupe, no lo voy a romper.
Fernando
Tocas mi corazón con el sonido de tu teclado. Te muestras cariñoso, transparente y noble. Me dices “hola, bonita”. Tu abrazo me sujeta casi con desesperación. La angustia de mantener sobre cualquier otro interés, una amistad disfrazada en profesionalismo.
Ramiro
Cierras mi vestido con cariño. Me acomodas el cabello con cuidado. Controlas el ambiente y me hablas suavecito. Tu paciencia me tranquiliza. Me equivoco muy seguido, pero cada día es menos el nervio. Me descubro ante ti y me encanto. Muchas gracias.
Fabián
Conociste mi silueta antes de verme a los ojos. Dices que desde entonces eres mi fan. Me mueves a tu ritmo y me susurras al oído que esto es un sueño. Sin embargo, mis sentidos confirman que no lo es. Y luego me confiesas que en el espacio que compartimos tu y yo, los ángeles sí existen.
Humberto
Eres formal, serio y concentrado. Manejas mis papeles de asuntos importantes. Siempre encuentras una manera de sacarlos adelante. Tienes toda mi confianza, aún y que evitas mi mirada. Me retiro y mejor te mando el cheque, para que no te pongas nervioso.
Gerardo
La quieres mucho y es todo para ti. Te prende, te encanta y la amas pero ignoras lo nocivo. Fantaseamos juntos, los dos sabiendo lo que tú realmente quieres. Me caes muy bien, pero te aprecio demasiado. No puedo.
Patricio
Tienes un aire misterioso que no me cautiva del todo, pero bailas y eso me divierte. Paso a paso me entretengo en tu compañía. Siento tu deseo por un momento más privado y me despido sin compromiso ni intención de volverte a ver.
Jenaro
Cuando te dejas, te rapto. Te llevo lejos de Hogwarts sin tu permiso. Me chuleas de arriba a abajo con intenciones de quedarte en medio. Pero suena la campana a media noche y se rompe el encanto. Regresas al mundo de las ilusiones tú solito y me prometes volver pronto.
Ricardo
Inocente palomita con intenciones escondidas, que por aras del destino empatan con las mías. Me divierto derritiéndote. Después eres testigo de que derrito a mi marido también y entiendes que estoy felizmente casada. Te gustó el juego donde todos ganan.
Pat
Tu altura atrapa a mis ojos y tu edad queda fuera de mi visión periférica. Mi altura atrapa a los tuyos que se pasean un rato por mis piernas hasta que se enfocan en mi ombligo. Buena conversación sumada al previo interés... ya está. Perfecta combinación de fuerza y delicadeza.
Jorge
Fino y educado, te presentas como un amigo de mis amigos. Me tratas con respeto y cariño, sin juegos ni rodeos. Acepto tu propuesta y todavía me trae buenos recuerdos. No supe hasta después que eras disléxico.
Antonio
Compartimos energía y química. Pegas tu frente a la mía para pedirme una oportunidad de conocerme. Nos encontramos inmóviles rodeados de movimiento y así quedamos.
Jerry
Te descubrí cuando hicimos algo que nunca habíamos hecho. Me diste lo que te quité y me quitaste lo que te di. Las cuentas son claras y no nos falta nada. Eres confiable... todavía no sé si discreto.
Rubén
Desde un principio te brillaron los ojos. Promovimos, bajo común acuerdo, intentarlo. ¿Qué pasó? Nos fuimos por la tangente hasta que se hizo tarde, y luego todas las excusas de nada nos sirvieron. Sigo pensando que fue demasiado para ti.
El Santo
Quieres treparme a tu moto para dar una vuelta. Estás esperanzado. Junto muchas palomitas a tu favor, pero no me animo porque tienes mucho kilometraje.
Othón
Me gusta cuando te luces. Te contemplo de cerca sintiéndote seguro y pasándola bien. Me transportas. Cuando te recuerdo que la modestia es la virtud de los que no tienen ninguna otra, te ríes y me sonríes- todavía no me entiendes.
Mario
Alivianado y coqueto... siempre caes bien. Estás muy preocupado por tus intereses. Sin bajarte del caballo tomaste numerito y por estar haciendo fila se te pasó la oportunidad de rescatar a la princesa. Ya no eres su capricho.
Eugenio
Te pedí una oportunidad para conocerte en persona, para ver si podía aterrizar un poco aquella idealización que tenía de ti. Estamos no-relacionados en una incompatibilidad de intereses. However, I think of you fondly.
Estamos sentados sobre los zapatos de tu mamá. Te escondes bajo su falda mientras esperamos ser encontrados y en ese silencio tu mano encuentra mis labios y los acerca a los tuyos. Esto es nuevo para mí.
Mi alma gemela
Quisiera negarme, porque así se juega el juego. Pero te quiero tanto. Te soy poco interesante, ya que me conoces demasiado- a pesar de eso, te gusto. ¿Será por eso que te quiero y eso lo que necesito? ¿gustarte y quererte? y tú, ¿qué quieres de mi? Quédate conmigo. Siempre tuya, hasta que tú o yo elijamos lo contrario.
Carlos
Jugábamos a que éramos amigos. Me separabas mi lugar, no poníamos atención en clase. Te consolé tus tragedias mientras tú querías empatarlas con las mías. Platicamos y compartimos- todo decente. De repente me confiesas la implosión. El tú y yo que no puede ser porque estoy ligada a un tipazo, quien fue primero que yo, tu amigo. A pesar de tus chantajes, no será.
Javier
Me buscaste hasta que te cansaste. Y luego te rendiste. Peor para el sol. Me quisiste, más no lo suficiente para compartirme y como aquel perro de la fábula ante su reflejo en el agua se te fueron las 2 cosas que pensaste que tenías y te quedaste solo. Lo lamento.
Alberto
Mi maestro preferido. El chambelán más guapo que la quinceañera pueda pedir. Casado, tres hijos. Ninguno con la sensibilidad, la mirada o la sonrisa. Me encanta ser esa semilla que masticas ocasionalmente. Recuerdo la escena breve de cuando te tuve y sonrío.
Ignacio
Elegiste mi voz y trabajé para ti. Te hice brillar ante tus superiores y vendiste más de lo que creías posible por la calidez de mi tono. Cuando tus ojos llegaron a donde estaban tus oídos te llevaste la sorpresa de que fuera tu compañera de escuela y me enteras de que nunca me habías realmente escuchado.
Joaquín
Flaco, ojeroso, cansado y sin ilusiones. Me enternece tu trato, tu mirada y el gesto de las flores que recibe tu mujer cada vez que de ella te vas. Esa belleza a la que le perteneces, con todo y marbete. Nadie se preocupe, no lo voy a romper.
Fernando
Tocas mi corazón con el sonido de tu teclado. Te muestras cariñoso, transparente y noble. Me dices “hola, bonita”. Tu abrazo me sujeta casi con desesperación. La angustia de mantener sobre cualquier otro interés, una amistad disfrazada en profesionalismo.
Ramiro
Cierras mi vestido con cariño. Me acomodas el cabello con cuidado. Controlas el ambiente y me hablas suavecito. Tu paciencia me tranquiliza. Me equivoco muy seguido, pero cada día es menos el nervio. Me descubro ante ti y me encanto. Muchas gracias.
Fabián
Conociste mi silueta antes de verme a los ojos. Dices que desde entonces eres mi fan. Me mueves a tu ritmo y me susurras al oído que esto es un sueño. Sin embargo, mis sentidos confirman que no lo es. Y luego me confiesas que en el espacio que compartimos tu y yo, los ángeles sí existen.
Humberto
Eres formal, serio y concentrado. Manejas mis papeles de asuntos importantes. Siempre encuentras una manera de sacarlos adelante. Tienes toda mi confianza, aún y que evitas mi mirada. Me retiro y mejor te mando el cheque, para que no te pongas nervioso.
Gerardo
La quieres mucho y es todo para ti. Te prende, te encanta y la amas pero ignoras lo nocivo. Fantaseamos juntos, los dos sabiendo lo que tú realmente quieres. Me caes muy bien, pero te aprecio demasiado. No puedo.
Patricio
Tienes un aire misterioso que no me cautiva del todo, pero bailas y eso me divierte. Paso a paso me entretengo en tu compañía. Siento tu deseo por un momento más privado y me despido sin compromiso ni intención de volverte a ver.
Jenaro
Cuando te dejas, te rapto. Te llevo lejos de Hogwarts sin tu permiso. Me chuleas de arriba a abajo con intenciones de quedarte en medio. Pero suena la campana a media noche y se rompe el encanto. Regresas al mundo de las ilusiones tú solito y me prometes volver pronto.
Ricardo
Inocente palomita con intenciones escondidas, que por aras del destino empatan con las mías. Me divierto derritiéndote. Después eres testigo de que derrito a mi marido también y entiendes que estoy felizmente casada. Te gustó el juego donde todos ganan.
Pat
Tu altura atrapa a mis ojos y tu edad queda fuera de mi visión periférica. Mi altura atrapa a los tuyos que se pasean un rato por mis piernas hasta que se enfocan en mi ombligo. Buena conversación sumada al previo interés... ya está. Perfecta combinación de fuerza y delicadeza.
Jorge
Fino y educado, te presentas como un amigo de mis amigos. Me tratas con respeto y cariño, sin juegos ni rodeos. Acepto tu propuesta y todavía me trae buenos recuerdos. No supe hasta después que eras disléxico.
Antonio
Compartimos energía y química. Pegas tu frente a la mía para pedirme una oportunidad de conocerme. Nos encontramos inmóviles rodeados de movimiento y así quedamos.
Jerry
Te descubrí cuando hicimos algo que nunca habíamos hecho. Me diste lo que te quité y me quitaste lo que te di. Las cuentas son claras y no nos falta nada. Eres confiable... todavía no sé si discreto.
Rubén
Desde un principio te brillaron los ojos. Promovimos, bajo común acuerdo, intentarlo. ¿Qué pasó? Nos fuimos por la tangente hasta que se hizo tarde, y luego todas las excusas de nada nos sirvieron. Sigo pensando que fue demasiado para ti.
El Santo
Quieres treparme a tu moto para dar una vuelta. Estás esperanzado. Junto muchas palomitas a tu favor, pero no me animo porque tienes mucho kilometraje.
Othón
Me gusta cuando te luces. Te contemplo de cerca sintiéndote seguro y pasándola bien. Me transportas. Cuando te recuerdo que la modestia es la virtud de los que no tienen ninguna otra, te ríes y me sonríes- todavía no me entiendes.
Mario
Alivianado y coqueto... siempre caes bien. Estás muy preocupado por tus intereses. Sin bajarte del caballo tomaste numerito y por estar haciendo fila se te pasó la oportunidad de rescatar a la princesa. Ya no eres su capricho.
Eugenio
Te pedí una oportunidad para conocerte en persona, para ver si podía aterrizar un poco aquella idealización que tenía de ti. Estamos no-relacionados en una incompatibilidad de intereses. However, I think of you fondly.
9.02.2009
o-por-tu-ni-da-des
Qué ironía como las “oportunidades” por lo general no se presentan “oportunamente”.
Bueno pues, ¿qué no es el mismo origen de ambas palabras? ¿Porqué entonces chocan tan seguido?
Bueno pues, ¿qué no es el mismo origen de ambas palabras? ¿Porqué entonces chocan tan seguido?
9.01.2009
Cirugía Plástica
Alma tiene tres hijos. El menor es mi ahijado. Cada uno de ellos ha dibujado en su delicado cuerpo estrías imposibles de borrar. Tiemblo al pensar en aquellas pequeñas cosas que una mujer cede al ser madre, o bien, en todo lo que cada uno de notros le hemos quitado al ser que nos regaló la vida.
Estando las dos frente al espejo, me confiesa que se auto-regalará el arreglo que horas de ejercicio diario y la microalimentación controlada no podrán restaurar jamás. Eliminando el exceso de piel y acomodando todo en su lugar, el doctor promete que quedará como nueva. Me pregunta si yo considero necesarios estos arreglos superficiales. ¿La cirugía plástica será el remedio?
A mi me parece que Alma necesita es una recomposición interior. Anestesia de ansiedad, extracción de auto-exigencias, inyecciones de buen humor, implantes de amor y cariño, reconstrucción y compostura del corazón- se me ocurre, para empezar. Habrá cicatrices de otro tipo que atender.
En silencio me imagino a Alma en cuerpo de Jessica Rabbit. Y ahora ¿qué remedio tiene?
Estando las dos frente al espejo, me confiesa que se auto-regalará el arreglo que horas de ejercicio diario y la microalimentación controlada no podrán restaurar jamás. Eliminando el exceso de piel y acomodando todo en su lugar, el doctor promete que quedará como nueva. Me pregunta si yo considero necesarios estos arreglos superficiales. ¿La cirugía plástica será el remedio?
A mi me parece que Alma necesita es una recomposición interior. Anestesia de ansiedad, extracción de auto-exigencias, inyecciones de buen humor, implantes de amor y cariño, reconstrucción y compostura del corazón- se me ocurre, para empezar. Habrá cicatrices de otro tipo que atender.
En silencio me imagino a Alma en cuerpo de Jessica Rabbit. Y ahora ¿qué remedio tiene?
Subscribe to:
Comments (Atom)
